Por: Frei Betto
Todos acompañamos, a través de los medios, el flujo migratorio, rumbo a Europa occidental, de africanos y árabes procedentes de países en conflicto, como Siria, Iraq, Eritrea y Libia. En este año 2015 ya han llegado al Viejo Continente 332 mil emigrantes indocumentados. Además, las aguas del mar Mediterráneo han sepultado, de enero a agosto de este año, 2 500 fugitivos de la miseria y de la violencia, en busca de un poco de pan y de paz. En el 2014 fueron 3 500.
Uno de los casos más dramáticos es el de los 71 inmigrantes encontrados muertos en un camión frigorífico en las proximidades de Viena, asfixiados debido a la falta de ventilación. Lo que hicieron los nazis en las décadas de 1930 y 40 se repite ahora a menor escala aunque de modo no menos trágico.