Los viajes al exterior del Presidente de la República son siempre una sorpresa. Aparte de afianzar las relaciones internacionales, sirven al propósito de difundir las actividades internas, pero también como un espacio para decir cosas que no se llevan a cabo en la realidad. Un ejemplo de esto fueron las declaraciones en la sede de las Naciones Unidas relativas a una supuesta estrategia nacional de inclusión para crecer. La semana pasada, desde Tailandia, se manifestó que antes de finalizar el gobierno deberíamos tener un Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCT). Este es un tema importante para el presente y futuro del país. Asimismo, ya generó la reacción negativa de los grupos conservadores encabezados por el decano de la prensa nacional.
Germán Alarco Tosoni
Opinión Profesor Universidad del Pacífico
A juicio de este medio, el MCT se trataría de una pésima idea debido a la ineficiencia del Estado peruano, la incapacidad para seleccionar las iniciativas de investigación que habría que promover, y desviar recursos de los temas prioritarios como la infraestructura, el equipamiento de la policía o en programas de alivio contra la pobreza extrema. Estos grupos proponen, como siempre y para todos los males, reducir la presión tributaria, flexibilizar el mercado laboral y reducir barreras burocráticas. La discusión del MCT es su excusa para proponer un Estado mínimo que no ha demostrado efectividad en tiempos de normalidad y menos en crisis.










